Pacientes

Es importante entender que la especialidad de Dolor Orofacial no sólo abarca el diagnóstico y tratamiento de las patologías relacionadas con la Articulación Temporomandibular (ATM), sino que su área de interés científico se amplía al estudio de:

  • El dolor musculoesquelético masticatorio y cervical, donde englobaríamos a patologías relacionadas con la Disfunción Craneomandibular, como el dolor miofascial o la artropatía de la ATM.

  • El dolor neurovascular orofacial y cervical, donde se incluirían las migrañas, las cefaleas trigéminoautonómicas y otro tipo de dolores de cabeza.

  • El dolor neuropático orofacial, que incluiría cuadros de gran interés como el Síndrome de Boca Ardiente, la Odontalgia Atípica y la Neuropatía Trigeminal Dolorosa Post-Traumática, tan prevalente últimamente con el aumento de la realización de procedimientos quirúrgicos.

  • Las alteraciones del sueño relacionadas con el dolor orofacial, como el Bruxismo y el Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño.

  • Alteraciones oromotoras y distonías orofaciales.

  • Cuadros clínicos sistémicos que cursen con dolor orofacial como la Fibromialgia o cuadros de hiperlaxitud ligamentosa sistémica (Síndrome de Ehlers Danlos), así como patologías relacionadas con los efectos secundarios de tratamientos farmacológicos sistémicos como la quimioterapia oncológica.

Las últimas tres décadas han venido marcadas por un gran aumento de los conocimientos científicos en ciencias básicas, la universalización de los mismos a través de las redes digitales y el desarrollo de nuevas herramientas diagnósticas médicas como la Resonancia Magnética Nuclear (RMN), la tomografía de haz cónico (CBCT) y la polisomnografía, que nos han permitido “ver donde antes sólo mirábamos”, mejorando 6 el entendimiento de la fisiopatología de los cuadros médicos relacionados con la Disfunción Craneomandibular (DCM), el Dolor Orofacial (DOF) y la Medicina Oral del Sueño (MOS) .

Nos hemos visto obligados a cambiar el modelo tradicional biomédico mecanicista de relación causa-efecto por un enfoque basado en el entendimiento del individuo como una unidad biopsicosocial que implica un planteamiento diagnóstico y terapéutico más integral del paciente y de su patología.

El enfoque terapéutico de la DCM y el bruxismo ha cambiado radicalmente, pasando de los modelos tradicionales basados en una etiología mecanicista ocluso-dental (Síndrome de Costen) a modelos médicos interdisciplinarios donde se explora todo el conjunto del sistema estomatognático, se estudia su relación con estructuras próximas cráneo-cervicales, se valora el entorno psico-social del paciente y se tienen en cuenta posibles interacciones que pueda haber con otros cuadros médicos de carácter general como, por ejemplo, la hiperlaxitud ligamentosa sistémica, o con ciertas alteraciones respiratorias del sueño, como el Síndrome de Apnea/Hipopnea Obstructiva del Sueño (SAHOS).

También hay que tener en cuenta que el área de conocimiento del Dolor Orofacial y Medicina Oral del Sueño no son áreas puramente odontológicas, lo que implica que el dentista que quiera tratar este tipo de patologías tiene que adquirir una serie de competencias transversales que lo capaciten para el manejo integral de dichos pacientes y así poder integrarse adecuadamente en equipos multidisciplinares médicos implicados en labores asistenciales, docentes y de investigación.

La SEDCYDO fomenta la enseñanza del Dolor Orofacial y la Medicina Oral del Sueño a través de la educación universitaria y a través de cursos de formación basados en la evidencia científica más actualizada. Queremos una sociedad científica más cercana al paciente, que informe a la opinión pública a través de los medios de comunicación y sensibilice a las autoridades sanitarias y gobernantes sobre el problema de salud pública que implica no diagnosticar y tratar correctamente las patologías relacionadas con la DCM, el DOF y la MOS.

DOLOR OROFACIAL


El Dolor Orofacial es una especialidad dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de los trastornos dolorosos que afectan tanto al área oral como facial. Estos trastornos incluyen: disfunción craneomandibular, dolor de origen neuropático, cefaleas, trastornos de origen intraoral, intracranial, extracranial o patología sistémica que curse con dolor orofacial. 

El especialista en Dolor Orofacial realiza el diagnóstico de este tipo de patología mediante una completa historia clínica, que en ocasiones puede requerir de pruebas complementarias pertinentes, tales como analíticas y/o diagnóstico por la imagen, e incluso una evaluación psicosocial del paciente.

El tratamiento de este tipo de patología requiere de un equipo multidisciplinar formado por médicos, odontólogos, fisioterapeutas, psicólogos, etc.

En caso necesario, el especialista en Dolor Orofacial podrá prescribir fármacos, recomendar tratamientos de fisioterapia, realizar procedimientos para disminuir el dolor de los pacientes así como una importante labor de educación tanto a pacientes como familiares, acerca de esta patología.


DISFUNCIÓN CRANEOMANDIBULAR


Dentro de los cuadros de Dolor Orofacial, la disfunción craneomandibular (DCM), o también llamada trastornos temporomandibulares (TTM), incluye todos aquellos trastornos que involucran a los músculos de la masticación y/o las articulaciones temporomandibulares (ATM).

La disfunción craneomandibular es la segunda causa más frecuente de dolor Orofacial después del dolor dental.

En caso de que conteste afirmativamente a una de las siguientes preguntas puede que usted padezca de disfunción craneomandibular.

  • ¿Tiene ud. Dificultades para abrir la boca?

  • ¿Nota ruidos en las articulaciones de su mandíbula?

  • ¿Su mandíbula se queda alguna vez encajada, bloqueada o dislocada?

  • ¿Tiene dolor en las mejillas o alrededor de los oídos?

  • ¿Tiene dolor al masticar, bostezar o abrir ampliamente la boca?

  • ¿Siente que su forma de morder es incómoda o ha cambiado últimamente?

  • ¿Ha sufrido algún traumatismo en la mandíbula, en la cabeza o en el cuello?

  • ¿Ha tenido alguna vez artritis?

  • ¿Ha sido tratado antes por patología temporomandibular?

Las causas de la disfunción craneomandibular se desconocen. Normalmente suelen ser de origen multifactorial. Los factores etiológicos conocidos incluyen los traumas o lesiones a nivel orofacial y la patología articular degenerativa como la artritis. Otros factores que están asociados a la perpetuación de la disfunción craneomandibular son hábitos parafuncionales como el bruxismo o rechinamiento de los dientes, y la tensión muscular cervical y masticatoria.

La disfunción craneomandibular es una patología crónica en la que los síntomas fluctuan a lo largo del tiempo. El éxito en el tratamiento de la disfunción craneomandibular se basa en terapias enfocadas en técnicas de autocuidado y en el control de aquellos factores que agravan el cuadro.

Técnicas de autocuidado

  • Aplicación de calor o frío según la recomendación del especialista.

  • Realizar una dieta blanda, evitando los alimentos duros o muy chiclosos.

  • Limitación de la apertura bucal.

  • Evitar hábitos como la masticación de chicle, bolígrafos, uñas, etc.

  • Evitar el apretamiento dentario.

  • Lograr una buena calidad del sueño.

  • Disminuir el consumo de cafeína.

¿Qué es una férula oclusal?

En algunas ocasiones, el especialista puede recomendarle el uso de una férula oclusal.

Son aparatos que se interponen entre los dientes y son capaces de redirigir, disminuir y redistribuir las fuerzas oclusales.

Existen distintos tipos de férulas oclusales que se indicarán en cada caso en función del diagnóstico realizado.


MEDICINA ORAL DEL SUEÑO


Entendemos por Medicina Oral de Sueño, también conocida como Medicina Dental del Sueño, a la especialidad odontológica encargada del tratamiento de ciertas alteraciones del sueño, como el Bruxismo, el ronquido y ciertas formas del Síndrome de Apnea e Hipopnea Obstructiva del Sueño (SAHOS).

El ronquido es un trastorno respiratorio muy habitual y aumenta su frecuencia con la edad, ya que esta presente en el 16% de la población infantil y , por encima de los 40 años, en el 25% de las mujeres y el 50% de los hombres.

El SAHOS es debido a una alteración anatómica y funcional del Vía Aérea Superior (VAS) que hace que las partes blandas de la garganta se colapsen y se ocluyan durante el sueño.

El SAHOS es tres veces más frecuente en los pacientes roncadores, estando presente en el 1-3% de los niños, 2-5% de las mujeres y el 3-6% de los hombres, siendo un problema mayor de salud publica.

El SAHOS puede causar un deterioro importante de la calidad de vida al provocar una mala calidad del sueño (micro-despertares), hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y a accidentes 7 cerebrovasculares, accidentes de tráfico por somnolencia diurna excesiva, relacionándose con un aumento de la mortalidad.


La SEDCYDO apoya el tratamiento multidisciplinar, la rigurosa formación científica alejada de los intereses puramente comerciales y defiende el papel del dentista como elemento fundamental en el manejo integral de estos pacientes, aunque siempre bajo el apoyo de los profesionales médicos competentes para el diagnóstico de dichas patologías.

Existen cuestionarios y escalas de somnolencia que pueden ayudar al dentista a hacer un diagnóstico de presunción, pero será el especialista médico en Medicina del Sueño quien establecerá el diagnóstico definitivo con la ayuda del estudio e interpretación de pruebas más sofisticadas como la polisomnografía hospitalaria o la poligrafía nocturna realizada en el domicilio del propio paciente.


El tratamiento depende principalmente de la severidad del SAHOS y de la existencias de enfermedades que coexistan al mismos tiempo (comorbilidades) como la hipertensión arterial, enfermedades cardiacas, diabetes, antecedentes de accidentes cerebro-vasculares, etc.

  • Los casos más leves pueden mejorar con terapia postural, disminución del peso corporal y rehabilitación fisioterápica.

  • En los casos moderados el tratamiento con Dispositivos de Adelantamiento Mandibular (DAM) colocados y controlados por el dentista han demostrado ser tratamiento muy eficaces para eliminar el ronquido y mejorar de forma adecuada el SAHOS presente.

  • Los casos más graves requieren de un tratamiento médico especializado mediante el uso de aparatos de presión positiva continua de las vías respiratorias (CPAP) y, en algunos casos, posible la cirugía de la VAS o cirugía de los maxilares (cirugía ortognática).



BRUXISMO


El bruxismo se puede definir como un hábito oromotor parafuncional inconsciente, con una elevada prevalencia en la población general, caracterizado por contracciones rítmicas y periódicas de la musculatura masticatoria, así como por el apretamiento y/o frotamiento de los dientes.

Aunque los datos epidemiológicos muestran una gran variabilidad, se considera que el Bruxismo de Vigilia (durante el día) podría afectar a entre un 22% y un 31% de la población general y a un 9% de la población pediátrica, con un leve predominio en las mujeres.

En el caso del Bruxismo del Sueño no hay diferencia entre sexos y afectaría a un 8% de la población general adulta. Sin embargo, en adultos jóvenes (18-30 años) la prevalencia aumentaría hasta el 13% y en niños menores de 11 años podría llegar al 20%. El bruxismo disminuye con la edad y a partir de los 65 años la prevalencia desciende al 3%.


Se considera que las causas del bruxismo son múltiples y que entre los factores de riesgo intervienen condicionantes genéticos, neurofisiológicos y psicoemocionales, como niveles aumentados de estrés y ansiedad . Además, el uso de varias clases de psicofármacos puede causar o intensificar el bruxismo, como algunos tipos de antidepresivos, psicoestimulantes o antipsicóticos.

Las últimas investigaciones relacionan el Bruxismo con desequilibrios en los neurotransmisores del Sistema Nervioso Central (SNC). El bruxismo, tanto del sueño, como de vigilia, debe ser considerado como    un síntoma. Esto significa que lo que amerita un diagnóstico y obviamente tratamiento, es el estilo de vida, la condición médica subyacente o el estado emocional que está alterando el sistema de Neurotransmisores.

El  Bruxismo del Sueño  se relaciona con un comportamiento asociado a una alteración en la neurotransmisión de dopamina (neurotransmisor encargado de atención, motivación, perseverancia y recompensa). Esta alteración puede darse por conductas que estimulen de manera anormal el circuito de recompensa del cerebro. Tal es el caso de situaciones asociadas al estilo de vida, como el uso de pantallas electrónicas sin restricciones, consumo aumentado de azúcar, uso de drogas psicoactivas o medicaciones prescritas en niños para tratar el TDAH.

El  Bruxismo de la Vigilia , por otro lado, estaría más relacionado con la segregación de cortisol (relacionado con estrés) y serotonina (que determina los estados de bienestar). El bruxismo de vigilia actúa inicialmente como un mecanismo de defensa, reduciendo el cortisol cuando hay estados emocionales alterados y disminuyendo, por ende, los signos y síntomas de estrés. Sin embargo, si el origen de dichos estados no se resuelve, el apretamiento o rechinamiento podrían ocasionar daño, sobre todo las articulaciones temporomandibulares, dientes o músculos masticatorios.


Otras de las causas del bruxismo podrían ser la apnea obstructiva del sueño. La prevalencia del bruxismo en la población general es del 12%, sin embargo, la prevalencia del bruxismo en los pacientes con Síndrome de Apnea/Hipopnea Obstructiva del Sueño (SAHOS) es mucho mayor, elevándose hasta el 30-50%, según la severidad del número de apneas/hipopneas que tenga el paciente (Índice de Apnea/Hipopnea - IAH).

Ello significa que la relación entre  SAHOS  Bruxismo del Sueño  depende de la severidad del IAH y que un 30-50% de los pacientes diagnosticados clínicamente de bruxismo podrían tener SAHOS y que el SAHOS se convierte así en uno de los factores de riesgo más importantes de Bruxismo del Sueño en la población general. En niños, el hallazgo simultáneo de amígdalas hipertróficas, obstrucción nasal y falta de movimiento lingual representa un riesgo superior al 90% de presentar bruxismo del sueño.

En cuanto a su relación  maloclusión dental , no existen evidencias científicas que demuestren una relación entre las alteraciones ocluso-dentales y el bruxismo, a pesar de que está muy extendida la idea de que tal asociación existe. Por lo tanto, el ajuste oclusal de la dentición (tallado selectivo), el tratamiento de ortodoncia o el tratamiento de rehabilitación protésico-dental, no estarían indicados en la actualidad como procedimiento terapéuticos de primera línea para tratar el    bruxismo.


En 2013, un grupo de expertos en bruxismo propuso una definición de consenso internacional pendiente de validación:

  • Define al bruxismo como la "actividad muscular masticatoria repetitiva que incluye el apretamiento o rechinamiento de los dientes y/o el apretamiento de los músculos mandibulares sin contacto dentario".

  • Se establecieron además dos manifestaciones circadianas distintas que lo dividen en Bruxismo del Sueño y Bruxismo de la Vigilia. Además, se distingue entre bruxismo primario (ausencia de causas médicas) y bruxismo secundario, relacionado con enfermedades neurológicas y psiquiátricas (Síndrome de Down, Parkinson o demencia).

  • En su diagnóstico clínico se tienen en cuenta tres criterios que se refieren a su existencia posible, probable y confirmada:

    • El bruxismo se considera posible cuando el paciente dice apretar los dientes durante las horas de vigilia, siente molestias por la mañana tras despertar o quien duerme con la persona dice escuchar cómo chirrían sus dientes.

    • Cuando además de este autorreporte del paciente el examen clínico muestra desgaste dentario, hipertrofia de los músculos de la masticación, fracturas dentales o retracción en las encías el bruxismo se considera probable.

    • El diagnóstico de bruxismo definitivo requiere una prueba que nos mide la calidad y cantidad del sueño llamada polisomnografía, realizada en las Unidades de Sueño hospitalarias

Los síntomas del bruxismo más frecuentes son dolor en la musculatura masticatoria y cervical, dolor de cabeza, hipersensibilidad y dolor dentario, dolor en la articulación temporomandibular (ATM) y rechinamiento de dientes que puede ocasionar ruido. Además, se puede presentar una mala calidad del sueño y cansancio.

Los signos clínicos que observa el dentista son fracturas y fisuras en los dientes y prótesis, traumatismos por mordisqueo de tejidos en el interior de las mejillas, hipertrofia de los músculos maseteros, indentaciones linguales, recesiones gingivales, torus maxilo-mandibulares (crecimientos óseos benignos)  y desgaste dentario, uno de los signos más importantes derivado del frotamiento de diente contra diente. Es importante que el destinsta sepa diferenciar el desgaste dentario derivado del frotamiento dental (atricción dental) del desgaste dental derivado por reflujo gastroesofágico (erosión dental).


Antes de comentar las distintas opciones terapéuticas del bruxismo es importante distinguir entre el Bruxismo del Sueño y el Bruxismo Diurno o de Vigilia, ya que son entidades con diferentes etiología, diagnóstico y tratamiento. También es importante saber si estamos ante un cuadro de bruxismo primario, sin causa aparente reconocible, o ante un cuadro de bruxismo secundario a alguna enfermedad (coma, ictus, parálisis cerebral), a la ingesta de fármacos (antipsicóticos, cardioctivos, etc) o la toma regular de drogas (anfetaminas, cocaína, éxtasis, etc).

Así mismo, a la hora de tratar los efectos patológicos que puede provocar el bruxismo sobre las estructuras del aparato masticatorio, en especial a nivel dental (desgaste, movilidad, hipesensbilidad), es importante saber si estamos ante un cuadro de  bruxismo presente  o se trata de un cuadro de  bruxismo que tuvo lugar en el pasado , a veces de difícil diferenciación.

El abordaje terapéutico está orientado a prevenir, controlar y disminuir los efectos patológicos que tiene el bruxismo sobre el aparto estomatognático, no habiendo en la actualidad ninguna terapia se haya mostrado efectiva para eliminar de forma permanente el hábito bruxista.

El tratamiento del bruxismo suele requerir de una intervención multidisciplinar  mediante la aplicación de férulas oclusales (destinadas a evitar el desgaste de los dientes y facilitar la relajación de la musculatura masticatoria), la aplicación de fisioterapia cráneo-cérvico-mandibular y el control del estrés y la ansiedad con técnicas de respiración diafragmática, Mindfulness o Biofeedback.

Los casos más graves de bruxismo, con dolor muscular severo y crónico, pueden requerir tratamiento  farmacológico y pueden estar indicadas infiltraciones anestésicas o con toxina botulínica (Botox®) para conseguir un prologando efecto relajante en la musculatura de la cabeza y el cuello.